Durante el cónclave que se desarrolló este viernes en La Moneda, la ministra vocera Camila Vallejo, junto al titular de Interior, Álvaro Elizalde, abordaron la reunión que apuntó a dar un virtual cierre a la labor del oficialismo al frente del Gobierno, a apenas 5 días de la ceremonia de Transmisión del Mando Presidencial.
La secretaria de Estado se refirió a las ausencias de tres partidos del sector y la Democracia Cristiana -que había sido invitada a la cita-, comentando que «en el ánimo de no solo mantenerse, sino que construir la más amplia unidad del mundo progresista, nosotros invitamos a todos y todas, no tenemos ánimos de exclusión, pero también respetamos que en estas circunstancias hayan fuerzas políticas o partidos en particular que no se sientan todavía llamados a concurrir a una instancia como esta, sin perjuicio de que este no va a ser el único espacio de aquí en adelante«.
En ese contexto recalcó que «el Gobierno termina, pero el mundo progresista tiene que seguir dialogando, conversando», enfocando sus críticas a la aún oposición, al señalar que, «por cierto, además, probablemente coordinándose para evitar que iniciativas tan dañinas como la que pretende la derecha implementar en nuestro país para abrir las puertas de las cárceles para liberar a criminales peligrosos, y con eso poner en riesgo la seguridad de las personas».
«Aquí no se termina este esfuerzo y en el respeto, obviamente, de las decisiones que han adoptado esas fuerzas políticas, nosotros al menos mantendremos y perseveraremos en el ánimo de no excluir, sino que siempre incluir, y apostar con eso a la más amplia unidad», añadió a continuación .
Críticas a Kast por conmutación de penas
Seguidamente, la ministra vocera criticó la posición expresada por José Antonio Kast sobre el proyecto de penas alternativas a reos aprobada por el Senado.
Ayer, el Presidente electo sostuvo que la iniciativa «es un cumplimiento alternativo de penas, no es un indulto ni una liberación masiva de personas».
Ante ello, la secretaria de Estado aseguró que «parece que los que querían tratar con amor a los delincuentes eran ellos, y ahí se reflejan las contradicciones. No se entiende, y la ciudadanía no entiende cómo, por un lado, se promete mano dura contra la delincuencia, y al mismo tiempo se empuja tan vehementemente un proyecto que busca abrir las puertas de las cárceles a homicidas, violadores, femicidas, genocidas. No es sostenible ese doble discurso en nuestro país».
«Creo que es preocupante y grave que no solamente los parlamentarios de derecha en el Congreso estén empujando esto, sino que existe, actualmente, de manera manifiesta, un respaldo a esta iniciativa del Presidente electo«, agregó.
Finalmente, recalcó en este punto que «cuando se promete mano dura, no puede al mismo tiempo, con la otra mano, habilitar la posibilidad de que criminales tan peligrosos salgan de las cárceles por supuestamente razones humanitarias«.
Oficina del expresidente
Por otra parte, al consultársele si el Gobierno proyectará su trabajo en una oficina de expresidente, como apuntó el Presidente Gabriel Boric en entrevista con 24 Horas, la titular de la Segegob indicó que «el Gobierno termina el 11 de marzo, o sea, nuestro gobierno, por cierto, y luego cada uno como militante, dirigente o dirigente social y político asumirá las tareas que les corresponden en el marco de los desafíos del progresismo, y en eso hemos sido sumamente claros y claras en la necesidad de mantener ese trabajo de unidad».
«Es cuestión distinta a las discusiones sobre una oficina, oficinas más, oficinas menos, eso obviamente son debates que son para más adelante. Lo importante es que los partidos van a tener un rol clave y por eso están acá», agregó.
«Los partidos progresistas que están aquí presentes van a ser obviamente los protagonistas de la capacidad concreta y material de poder mantener y perseverar en al menos la coordinación del progresismo, idealmente en la unidad más profunda de cara a los desafíos que vienen», cerró.









