FORT BRAGG, Carolina del Norte, EE.UU. (AP) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió a los miembros de las fuerzas especiales que derrocaron al presidente venezolano Nicolás Maduro, al afirmar que la audaz incursión del mes pasado significó que “el mundo entero vio lo que todo el poderío militar” de Estados Unidos puede hacer y garantizó que los posibles enemigos en todo el mundo “nos temen”.
Al hablar ante soldados y sus familias en Fort Bragg, una de las bases militares más grandes del mundo, Trump declaró: “Su comandante en jefe los apoya totalmente”. Luego, recurriendo a uno de sus propios lemas de campaña, les pidió: “Cuando sea necesario, van a luchar, luchar, luchar. Van a ganar, ganar, ganar”.
“A Estados Unidos se le respeta de nuevo. Y, quizá lo más importante, nos temen los enemigos en todo el planeta” (Trump)
El presidente y la primera dama, Melania Trump, también se reunieron en privado con familias de militares.
Pero la visita pareció más un mitin político que una visita oficial para celebrar a las fuerzas armadas estadounidenses. Trump elogió la incursión que derrocó a Maduro solo después de llamar al escenario a Michael Whatley, expresidente del Comité Nacional Republicano que cuenta con el respaldo del mandatario en su postulación para el Senado por Carolina del Norte.
Más tarde, Trump dijo sobre la incursión del 3 de enero, en la que Maduro fue capturado para enfrentar cargos de narcotráfico en Estados Unidos: “Fue cuestión de minutos antes de que estuviera en un helicóptero y se lo llevaran”.
Calificó a las fuerzas involucradas como “algunos de los mejores soldados que han vivido, francamente”, mientras criticaba a Maduro, calificándolo como un “dictador forajido”.
“El mundo entero vio esa noche de lo que es capaz todo el poderío militar (de) las fuerzas armadas de Estados Unidos”, manifestó el presidente. “Fue tan preciso, tan increíble”.
La nueva promesa
Trump también prometió: “Mientras yo sea presidente, seremos la fuerza de combate mejor dirigida, mejor entrenada, mejor equipada, más disciplinada y más de élite que el mundo haya visto jamás”, y dijo, refiriéndose a los posibles adversarios de Estados Unidos: “Todo el mundo lo sabe”.

“Ellos saben exactamente a qué se enfrentarían. Ojalá nunca tengamos que ponerlos a prueba y, por nuestra fortaleza, y por lo que hacemos, probablemente no tendremos que ser puestos a prueba”, afirmó.
Aun así, el presidente mencionó el envío de un segundo grupo de portaaviones a Oriente Medio en medio de las crecientes tensiones con Irán y afirmó: “A Estados Unidos se le respeta de nuevo. Y, quizá lo más importante, nos temen los enemigos en todo el planeta”.
“No me gusta hablar de ‘temer’”, señaló. “Pero, a veces, hay que temer porque eso es lo único que realmente hará que la situación se resuelva”.
Trump ha viajado últimamente con más frecuencia a estados que podrían tener papeles clave en las elecciones legislativas de mitad de mandato, que se realizarán en noviembre, incluida una parada antes de Navidad en Rocky Mount, Carolina del Norte. La Casa Blanca ha intentado promover las políticas económicas de Trump, entre ellas, los esfuerzos por reducir el costo de vida en un momento en que muchas personas se sienten cada vez más frustradas con sus intentos de mejorar la asequibilidad.









