Setup para estudiar en marzo: qué conviene tener listo antes del regreso a clases

0
foto archivo

Marzo siempre llega con todo. Vuelta a clases, horarios nuevos, tareas, trabajos y una rutina que se arma casi de golpe. Y en medio de eso, hay algo que se vuelve clave para rendir bien. Tener un espacio para estudiar que funcione de verdad.

No tiene que ser perfecto ni caro. Pero sí conviene que sea cómodo, que esté ordenado y que te permita estudiar sin estar parando cada cinco minutos por molestias, falta de luz o porque no encuentras nada.

Y aquí va la pregunta que muchos se hacen en esta época. Qué cosas valen realmente la pena en un setup para estudiar. La respuesta es más simple de lo que parece.

Lo primero es definir un lugar fijo

Antes de comprar cualquier cosa, hay que partir por lo más básico. Elegir un lugar donde se estudie siempre. Puede ser el escritorio del dormitorio, una mesa en el living o un rincón tranquilo.

Esto ayuda más de lo que se cree, porque cuando el estudio tiene un lugar fijo, cuesta menos ponerse a trabajar. Además, evita caer en lo típico de estudiar en la cama, que al principio se siente cómodo, pero después termina dando sueño y bajando el ritmo.

Un escritorio ayuda porque ordena la cabeza

foto archivo

El escritorio no es solo para apoyar el notebook. Sirve para mantener el estudio más ordenado, y eso se nota cuando hay que leer, tomar apuntes y tener todo a mano.

Cuando el espacio es chico o está lleno de cosas, se pierde tiempo. En cambio, con un escritorio firme y con espacio suficiente, se puede estudiar más fluido.

En precios, un escritorio simple suele partir desde $40.000 a $80.000. Si se busca algo más firme, con mejor cubierta o más espacio, es común ver rangos entre $90.000 y $200.000 o más, según tamaño.

La silla es lo que más se nota cuando pasan las horas

foto archivo

Aquí no hay mucha discusión. La silla puede hacer que estudies bien o que termines agotado antes de tiempo. Cuando la espalda empieza a molestar, la concentración se va.

Por eso, si hay un elemento donde conviene invertir, es este. Y sí, una silla gamer puede servir mucho para estudiar, porque suele tener respaldo alto, altura regulable y apoyabrazos. Para adolescentes y universitarios que pasan hartas horas sentados, puede ser una buena compra.

Eso sí, hay sillas gamer que se ven bonitas, pero son duras o incómodas. Lo ideal es fijarse en que tenga buen respaldo y que no obligue a encorvarse.

En precios, una silla básica parte desde $40.000 a $80.000, pero si se va a usar todos los días, conviene mirar opciones mejores. Las sillas gamer suelen estar entre $100.000 y $250.000, y modelos más pro pueden subir de ahí.

Buena luz, para no terminar con la vista reventada

foto archivo

En marzo todavía hay luz hasta tarde, pero eso dura poco. Y cuando empieza a oscurecer temprano, se nota al tiro si falta iluminación.

Una lámpara de escritorio ayuda mucho. No solo para ver mejor, también para no cansar la vista. Lo ideal es que ilumine el cuaderno y el escritorio sin apuntar directo a la cara ni reflejarse en la pantalla.

En precios, una lámpara sencilla parte desde $10.000 a $25.000. Modelos con brazo más firme o regulación suelen ir desde $30.000 a $70.000.

Computador: qué conviene para estudiar sin quedarse corto

foto archivo

Acá hay otra pregunta típica de esta época. Qué notebook sirve para clases y tareas.

Para escolares, en general basta con un equipo que aguante navegación, documentos y videollamadas. Para universitarios depende de la carrera. No es lo mismo usar Word y PDF que correr programas pesados.

Pero hay mínimos que ayudan a no comprar mal.

Lo más recomendable es partir desde 8 GB de RAM, porque menos se queda corto rápido. Y que tenga SSD, porque eso hace que el computador prenda rápido y no se pegue.

En precios, notebooks básicos para estudio suelen partir desde $250.000 a $400.000. En gamas medias, con mejor rendimiento, es común ver rangos entre $450.000 y $800.000. Para carreras con programas más pesados, normalmente se sube sobre $900.000.

Pantalla extra: cuando el estudio se vuelve más rápido

foto archivo

Este es el upgrade que más se agradece cuando se estudia en serio desde la casa.

Con una pantalla extra puedes dejar apuntes abiertos en un lado y trabajar en el otro. Eso evita estar cambiando ventanas todo el rato y hace que todo sea más rápido. También ayuda en clases online, porque puedes tener la videollamada en una pantalla y apuntes en la otra.

En precios, monitores básicos de 22 a 24 pulgadas suelen estar entre $90.000 y $180.000. Modelos más grandes o con mejor imagen suben desde $200.000.

Teclado y mouse: para no terminar con dolor de cuello

foto archivo

Muchos estudian con notebook pegado a la mesa, mirando hacia abajo por horas. Eso pasa la cuenta.

Un teclado y mouse externos ayudan porque permiten levantar el notebook o usarlo con pantalla extra, y mantener una postura más natural.

En precios, un combo simple parte desde $15.000 a $30.000. Modelos más cómodos suelen ir entre $35.000 y $80.000.

Audífonos: el truco para estudiar con ruido alrededor

foto archivo

En casas con más gente, estudiar en silencio no siempre es opción. Ahí los audífonos se vuelven clave.

No hay que irse a lo más caro, pero sí conviene que sean cómodos y que no molesten después de un rato. Los modelos cerrados ayudan harto con el ruido ambiente. Y la cancelación activa es un plus si el entorno es ruidoso.

En precios, audífonos básicos parten desde $15.000 a $40.000. Con mejor comodidad, suelen estar entre $50.000 y $120.000. Con cancelación activa, normalmente desde $120.000 hacia arriba.

Orden y enchufes: lo que evita perder tiempo

foto archivo

Esto parece chico, pero salva. Tener un alargador bueno, enchufes cerca y cables ordenados hace que el estudio no se interrumpa.

También ayuda dejar siempre a mano el cargador, lápices, destacadores y una libreta para anotar cosas rápidas. Porque cuando el espacio está desordenado, se pierde tiempo y ganas.

Qué conviene priorizar si no se puede comprar todo

Si hay que armarlo por etapas, el orden más lógico es este.

Primero silla y escritorio, porque te permiten estudiar más tiempo sin cansancio. Después luz. Luego computador. Y al final los extras como pantalla, teclado, mouse y audífonos.

La idea es que el setup te ayude a estudiar mejor, no que se vea bonito. Cuando el espacio está bien armado, cuesta menos sentarse y rendir. Y en marzo, eso se agradece.

Publicidad