Previo a que el Congreso de Perú votara su destitución como Presidente de la República, el ahora exmandatario José Jerí suscribió un Decreto Supremo que ordena al Ministerio de Economía y Finanzas transferir S/1.137 millones al Ministerio de Defensa (alrededor de US$340 millones) para el financiamiento de la adquisición de 24 aeronaves de combate, como parte del proyecto de “recuperación de la capacidad de control aeroespacial y precisión en las operaciones militares con aviones caza de alto rendimiento”.
El Decreto Supremo 020-2026-EF, publicado en la tarde del lunes en el portal web del diario oficial El Peruano, apunta a recuperar capacidades de combate de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), que se han visto mermadas con la no disponibilidad de los aviones de combate de origen ruso MiG-29, y la obsolescencia de los veteranos Mirage 2000.
Pese a que el Congreso ya autorizó el endeudamiento por US$3.500 millones para incorporar 24 cazas de última generación, el modelo definitivo aún no ha sido escogido.
Hasta el momento ha trascendido que Lockheed Martin ha pedido US$3.420 millones por 12 unidades de F-16 Block 70 y Dassault solo tiene disponible 20 ejemplares de Rafale, mientras que Saab ha ofertado US$3.500 millones por 24 Gripen.
Renovación urgente
El expresidente José Jerí anunció el pasado domingo que “sí o sí” se llevaría a cabo el proceso de modernización de la aviación de combate, ya que las actuales unidades no responden a las actuales exigencias defensivas del país.
Para graficar la lamentable situación de la flota de la FAP, el exjefe de Estado afirmó que solo dos aviones de guerra se encuentran en condiciones de operatividad en la actualidad.
En este contexto los 340 millones de dólares a transferir representan casi el 15% del monto total aprobado para el proyecto de adquisición.
De acuerdo con las pautas del proceso, el expediente de la adquisición debe recibir la aprobación de la Contraloría General de la República y a continuación pasará a manos de la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA), que pertenece al ámbito del Ministerio de Defensa.
Con el 15% en las arcas del Ministerio de Defensa, la ACFFAA podrá arrancar las evaluaciones y estudios de las ofertas de Estados Unidos (Lockheed Martin), Francia (Dassault) y Suecia (Saab), siempre dentro del marco de los US$3.500 millones y los requisitos técnicos precisados por la FAP.
A la ACFFAA le corresponde negociar con los postores, no solo lo relacionado a los términos técnicos y económicos, sino también al programa de compensación social y transferencia tecnológica (“offset”), que es un componente de suma importancia para el éxito del contrato.
(Con información del diario «La República» de Perú)









