El Ministerio de Defensa Nacional emitió hace pocos instantes una declaración pública, apuntando a aclarar la polémica en torno a los denunciados casos de amarre al interior de la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas.
La Secretaría de Estado aseguró que se ha respetado la legislación vigente, con procesos transparentes y objetivos sin consideraciones partidarias.
Luego calificó como incomprensible el cuestionamiento a los concursos públicos, haciendo hincapié en que el Ministerio expresaba su preocupación «por las consecuencias de dichos cuestionamientos, en contraposición con el necesario resguardo de la función pública y el fortalecimiento de una carrera funcionaria al servicio del Estado».
La declaración
«Respecto a los cuestionamientos de algunos sectores a la realización de concursos públicos para cargos de tercer nivel jerárquico (jefaturas de departamentos) en la Subsecretaría para las FF.AA., el Ministerio de Defensa Nacional señala lo siguiente:
La Subsecretaría para las FF.AA. ha ejercido sus atribuciones en completa concordancia y respeto de la legislación vigente. Es la ley sobre Estatuto Administrativo la que establece que los cargos de jefaturas de departamentos forman parte de la carrera funcionaria, un sistema fundado en principios jerárquicos, profesionales y técnicos, que garantiza que el Estado cuente con funcionarios que lleguen a sus cargos gracias a sus propias competencias, por la vía de procesos transparentes y objetivos, sin importar su afiliación o sensibilidad política.
En ese contexto, resulta totalmente incomprensible que se cuestione la realización de concursos públicos para dar cumplimiento a la ley. Por el contrario, pareciera entenderse que quienes levantan dichos cuestionamientos buscarían designar de manera directa -sobre la base de afinidades políticas y pasando por sobre las normas vigentes-, cargos propios de la carrera funcionaria, degradando la función pública.
Al iniciar el actual período de Gobierno, todas las jefaturas de departamento de la Subsecretaría para las FF.AA. venían de la administración anterior, incluyendo designaciones entre uno y dos meses antes del traspaso de mando. Esto nunca fue cuestionado por las actuales autoridades. Por el contrario, al cumplir el período legal de tres años que obliga a renovar dichas jefaturas, la mayoría de ellas fueron ratificadas. Además, la mayoría de los concursos fueron realizados entre los años 2023 y 2024.
Los concursos públicos realizados durante este período de Gobierno por la Subsecretaría para las FF.AA. se hicieron con bases elaboradas en conformidad con los estándares fijados por la Contraloría General de la República y los llevó a cabo la conocida consultora de recursos humanos Táctica Consultores, elegida mediante licitación pública.
Lamentamos y rechazamos categóricamente que se pretenda enlodar a estas nuevas jefaturas, que provienen tanto del gobierno anterior como de nuevas postulaciones. Ante esto, el Ministerio de Defensa Nacional expresa su preocupación por las consecuencias de dichos cuestionamientos, en contraposición con el necesario resguardo de la función pública y el fortalecimiento de una carrera funcionaria al servicio del Estado».









