El fiscal de la Unidad Especializada Anticorrupción, Eugenio Campos, respondió los dichos de la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, asegurando que la urgencia no excusa irregularidades.
Ripamonti defendió su gestión tras el megaincendio, afirmando que ante la premura de la emergencia y la ausencia de documentos de los afectados porque se quemaron, motivó la entrega de ayuda de forma inmediata.
“La necesidad de entregar agua, materiales, comida y, por sobre todo, alimentos, era algo que no íbamos a dejar de hacer porque las personas no tuvieran un carnet de identidad o porque todavía no contaran con una Ficha Básica de Emergencia (FIBE)”, dijo.
Esto fue cuestionado por la Contraloría, que detectó irregularidades en el municipio de Viña del Mar y Quilpué, además de la Dirección Regional de Arquitectura del MOP.
Dichas irregularidades son por pagos no acreditaros, gastos improcedentes, eventuales sobreprecios, deficiencias en procesos de compra y falta de control en la entrega de ayudas a damnificados.
La urgencia no excusa irregularidades
Ante esto, el fiscal Campos dijo en radio Cooperativa que los informes de Contraloría dan cuenta de “irregularidades bastante graves desde el punto de vista administrativo”.
Agregó que lo anterior también podrían revertir carácter de delito al comprometer el patrimonio fiscal, por lo que se abrió una investigación penal.
Sobre si la urgencia puede ser una atenuante, Campos señaló que “la urgencia no quiere decir que relaje los controles o las fiscalizaciones”.
“Con mayor razón se deben tener mayores precisiones en esos controles”, apuntó.
“La premura aquí no es excusa para ninguna de las situaciones que eventualmente se podrían encontrar”, afirmó.






