DAVOS, Suiza/COPENHAGUE, 20 ene (Reuters) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el martes que «no hay vuelta atrás» en su objetivo de controlar Groenlandia, negándose a descartar tomar la isla ártica por la fuerza y ​​atacar a los aliados mientras los líderes europeos luchan por responder.
La ambición de Trump –expresada en publicaciones en las redes sociales e imágenes simuladas de inteligencia artificial– de arrebatarle la soberanía sobre Groenlandia a Dinamarca, otro miembro de la OTAN, ha amenazado con hacer estallar la alianza  que ha sustentado la seguridad occidental durante décadas.
Por otra parte, filtró mensajes, incluyendo los del presidente francés, Emmanuel Macron, quien cuestionó lo que Trump estaba haciendo en Groenlandia. Trump, quien ha prometido imponer aranceles a los países que se interpusieran en su camino, había amenazado previamente con imponer un arancel del 200% a los vinos y champanes franceses.

BESSENT CONTRARRESTA LA ‘HISTERIA’

La Unión Europea ha amenazado con contraatacar con medidas comerciales. Una opción es un paquete de aranceles sobre importaciones estadounidenses por valor de 93 000 millones de euros (109 000 millones de dólares), que podría entrar en vigor automáticamente el 6 de febrero, tras una suspensión de seis meses.
Otra opción es el Instrumento Anticoerción (ICA), que aún no se ha utilizado. Podría limitar el acceso a licitaciones públicas, inversiones o actividad bancaria, o restringir el comercio de servicios, el sector en el que EEUU tiene superávit con el bloque.
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