- Vender por redes sociales, recibir pagos digitales o usar cuentas personales ya no es indiferente para la autoridad. A las nuevas exigencias se suman la retención de IVA, la suspensión de medios de cobro y el cierre de oportunidades de financiamiento y apoyo estatal. Claves para dar ese paso de manera simple y acompañada.
06 Inicio de Actividades ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) para poder operar con bancos, medios de pago y plataformas digitales.
Desde esa fecha, facilitadores de pago, marketplaces y entidades financieras estarán obligados a verificar que quienes reciben ingresos por ventas o servicios cuenten con inicio de actividades vigente. De no hacerlo, los emprendedores arriesgan la suspensión de sus medios de cobro, como links de pago, máquinas POS (pagos con tarjeta) o ventas a través de plataformas digitales.
La medida forma parte de la Ley N° 21.713 de Cumplimiento de Obligaciones Tributarias, cuyo objetivo es reducir la informalidad y fortalecer la fiscalización tributaria. En la práctica, el cambio marca un punto de inflexión para miles de emprendedores que hoy venden por redes sociales, ferias o marketplaces utilizando cuentas personales y medios de pago digitales sin estar formalizados.
Más visibilidad y mayor fiscalización
El endurecimiento de las reglas se da en un contexto donde el SII ya cuenta con mayor información para detectar actividad comercial informal. En agosto de este año, el organismo recibió el primer reporte consolidado de instituciones financieras bajo la llamada “norma de las 50 transferencias”, identificando a más de 165 mil contribuyentes con movimientos que podrían corresponder a ventas no declaradas.
Este nuevo escenario ha generado preocupación entre emprendedores informales, ya que esta condición deja de ser solo un riesgo de citaciones o multas y pasa a convertirse en una limitación operativa directa, que puede impedir cobrar, acceder a servicios financieros, obtener patentes municipales o vender a empresas formales y al Estado.
A ello se suma un impacto menos visible, pero igual de relevante. La normativa permite que el SII ordene a plataformas y medios de pago retener el IVA antes de que el dinero llegue a la cuenta del emprendedor, cuando existen antecedentes de incumplimiento tributario. En la práctica, esto implica recibir menos dinero por cada venta, afectando directamente la liquidez y el capital de trabajo del negocio, especialmente si las declaraciones de IVA o los pagos provisionales no están al día.
Además, quienes no cuenten con inicio de actividades vigente enfrentan mayores barreras para acceder al ecosistema formal, como la obtención o renovación de patentes municipales, el acceso a financiamiento bancario con respaldo estatal y la postulación a subsidios y programas públicos de apoyo, como SERCOTEC, FOSIS o CORFO.
“Un emprendedor informal no solo arriesga sanciones. También queda fuera del sistema financiero, de los fondos estatales y de la posibilidad de vender a empresas más grandes o al Estado, lo que limita su capacidad de crecer y consolidarse”, advierte Said.
Formalizarse deja de ser opcional
Especialistas advierten que muchos emprendedores postergan la formalización por desconocimiento, temor a los trámites o la percepción de que su negocio es “demasiado pequeño”. Sin embargo, con la entrada en vigencia de estas exigencias, formalizarse se convierte en un requisito básico para seguir existiendo como pyme.
“No se trata solo de evitar sanciones. Un negocio informal no puede acceder a financiamiento, vender a clientes B2B ni crecer de manera sostenible. La ley acelera un proceso que tarde o temprano iba a ocurrir”, añade Said.
Frente a este escenario, han surgido soluciones digitales que buscan simplificar el proceso. Una de ellas es Formalízate Hoy, plataforma desarrollada por la startup chilena Duemint, que guía a los emprendedores en todo el camino: desde la constitución de la empresa y el inicio de actividades en el SII, hasta la apertura de una cuenta empresa y el orden contable básico.
El proceso es 100% online y apunta a que el emprendedor pueda quedar operativo en aproximadamente dos semanas, reduciendo la fragmentación y la complejidad que tradicionalmente ha frenado la formalización.
“La informalidad tiene fecha de vencimiento. Hoy el desafío es ayudar a los emprendedores a dar el paso de manera simple, acompañada y sin que el trámite se transforme en una barrera”, concluye el cofundador de Duemint.









