Militares de la 24ª Brigada Mecanizada Separada Rey Danylo de las Fuerzas Armadas de Ucrania disparan un mortero de 120 mm hacia las tropas rusas en el frente, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, cerca de la ciudad de Chasiv Yar en la región de Donetsk, Ucrania, el 16 de marzo de 2025 (Foto Archivo © Ejército de Ucrania/Vía Reuters y France24).

Rusia continúa imponiendo trabas a las negociaciones por parte de Ucrania y sus aliados occidentales para definir un “plan de paz” que conduzca al fin de la invasión que Vladimir Putin ordenó contra su vecino país hace casi cuatro años.

Un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso indicó este 8 de enero que las «declaraciones militaristas» de una coalición de gobiernos occidentales, a los que califica como «proucranianos», se están volviendo cada vez “más peligrosas”.

“Las nuevas declaraciones militaristas de la llamada Coalición de los Voluntarios y el régimen de Kiev constituyen un verdadero ‘eje de guerra’”, señala el comunicado de la Cancillería rusa.

“Los planes de estos participantes se están volviendo cada vez más peligrosos y destructivos para el futuro del continente europeo y sus habitantes, quienes además se ven obligados por los políticos occidentales a financiar estas aspiraciones de su propio bolsillo”, agrega.

Reunión de la «Coalición de Voluntarios»

Rusia respondió así por primera vez a la reunión de la ‘Coalición de los Voluntarios’, celebrada el pasado martes 6 de enero en París, en la que Reino Unido y Francia firmaron una declaración de intenciones sobre un futuro despliegue de sus tropas en suelo ucraniano, como parte de las garantías de seguridad a Kiev para disuadir al Kremlin de una futura invasión, en caso de pactar un alto el fuego de la guerra en curso.

Se trata de un punto crucial en medio de las negociaciones y exigencia básica de Kiev, considerando que Rusia ya incumplió los Acuerdos de Minsk, firmados en 2014 y 2017 tras la llamada guerra del Donbass –antecedida por la anexión de la provincia de Crimea por parte de Rusia– y en la que separatistas apoyados por Moscú capturaron territorios de las provincias de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania.

El presidente ucraniano exige “garantías reales”, dado que la historia recuerda que el Kremlin también ha pasado por encima de otros pactos como el llamado Memorando de Budapest de 1994, que ofreció garantías a Kiev para la protección de su integridad a cambio de entregar todo el arsenal nuclear heredado de la URSS, y que estuvo firmado, además de Rusia y Ucrania, por Belarús, Kazajistán, Estados Unidos y Reino Unido.

Si bien las amenazas de este jueves no son nuevas, Moscú reitera que no permitiría el despliegue de tropas extranjeras que pretendan ofrecer garantías de seguridad a Ucrania para evitar una futura nueva invasión, lo que deja un eventual acuerdo aún más en el limbo.

Zelensky: Documento de garantías de seguridad está listo para ser finalizado con Trump

Este jueves, el presidente de Ucrania, Volodýmyr Zelensky, declaró que el documento bilateral de garantías de seguridad entre Kiev y Washington está «prácticamente listo» para ser finalizado con el líder de la Casa Blanca, Donald Trump.

El Mandatario indicó que en las reuniones celebradas el miércoles 7 de enero en París entre los representantes de ambos países se abordaron «temas complejos» del marco en discusión para poner fin a la guerra rusa que a punto de cumplir cuatro años.

«Entendemos que la parte estadounidense dialogará con Rusia y esperamos recibir comentarios sobre si el agresor está realmente dispuesto a poner fin a la guerra«, escribió en su cuenta de la red social X.

Compromiso de Francia y Reino Unido con Ucrania

El Presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que el compromiso en un eventual periodo posguerra podría implicar el envío de miles de tropas de su país en suelo ucraniano.

Por su parte, el Primer Ministro británico, Keir Starmer, afirmó que esta medida allana el camino para un marco legal mediante el cual «las fuerzas británicas, francesas y asociadas podrían operar en territorio de Ucrania, asegurando los cielos y mares de ese país y regenerando las Fuerzas Armadas ucranianas para el futuro».

Rusia insiste en que el despliegue de unidades militares, instalaciones militares, depósitos y otras infraestructuras occidentales en territorio ucraniano se clasificará como “intervención extranjera”, lo que representa, según la Administración de Putin, una amenaza directa para la seguridad no solo de Rusia, sino también de otros países europeos.

Putin ha justificado la invasión a gran escala, que lanzó el 24 de febrero de 2022, al asegurar que se vio obligada a intervenir para evitar que Ucrania fuera absorbida por la OTAN y utilizada como plataforma de lanzamiento para amenazar a Rusia. También ha afirmado reiteradamente que nunca aceptará el estacionamiento de fuerzas occidentales allí.

Ucrania y sus aliados acusan a Moscú de librar una guerra de estilo imperial destinada a apoderarse del territorio de su vecino, del que ahora posee casi el 20 %. Y reiteran que la nación europea necesita garantías de seguridad firmes como parte de cualquier acuerdo de paz para evitar otra invasión rusa en el futuro.

Estados Unidos ha descartado enviar sus propias tropas a Ucrania, pero su enviado especial, Steve Witkoff, declaró en la reunión del pasado 6 de enero en París que el Presidente Donald Trump «respalda firmemente» los protocolos de seguridad destinados a disuadir futuros ataques contra Ucrania.

(Con información de France24, Reuters y AP)

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