- Soluciones diagnósticas ya disponibles en el país, con resultados en minutos, están cambiando radicalmente el tratamiento de pacientes con este tipo de patologías. Permiten evaluar en tiempo real la respuesta del paciente al tratamiento y realizar ajustes de forma inmediata, sin la incertidumbre asociada a largas esperas.
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) refiere a ciertas patologías crónicas caracterizadas por la inflamación del tracto digestivo, asociadas a una respuesta inmunitaria alterada. Entre ellas se encuentran la enfermedad de Crohn, que es una inflamación que puede comprometer cualquier segmento del sistema digestivo, y la colitis ulcerosa donde la inflamación se concentra en el colon y recto. Ambas cursan en brotes de intensidad variable, alternados con períodos de remisión, lo que exige un control estrecho y permanente.
Uno de los principales desafíos en el tratamiento de estos pacientes es el seguimiento de las terapias biológicas, particularmente aquellas basadas en medicamentos anti-factor de necrosis tumoral (componente del sistema inmune que desencadena y regula los procesos inflamatorios). En la práctica clínica habitual, medir los niveles de estos fármacos en sangre implica enviar muestras a laboratorios especializados, con tiempos de respuesta que pueden extenderse por varias semanas o meses para zonas más extremas del país. Esta demora obliga muchas veces a ajustar dosis de manera empírica o a postergar decisiones terapéuticas relevantes.
Sin embargo, la incorporación de nuevas soluciones para monitoreo del tratamiento de respuesta inmediata está cambiando ese escenario. Gracias a tecnologías de point of care, es decir, tomadas en el punto de atención del paciente, hoy es posible obtener resultados confiables en aproximadamente cinco minutos, directamente en el consultorio médico, el servicio de gastroenterología o el laboratorio clínico. Esto permite evaluar en tiempo real la respuesta del paciente al tratamiento y realizar ajustes en el momento, sin la incertidumbre asociada a largas esperas.
Además del monitoreo terapéutico, esta tecnología point of care, también permite realizar el diagnóstico de calprotectina fecal en cuestión de minutos. Este biomarcador es clave para evaluar la actividad inflamatoria intestinal y diferenciar entre patologías orgánicas e irritativas, lo que facilita una toma de decisiones más rápida y precisa. Con esta capacidad integrada, los profesionales pueden confirmar el estado clínico del paciente y ajustar el tratamiento en el mismo momento, optimizando la atención y reduciendo la necesidad de derivaciones o estudios complementarios.
Desde la perspectiva del paciente, este avance va a suponer una experiencia mucho más simple y menos invasiva, ya que el seguimiento puede realizarse mediante una muestra mínima, como un pequeño pinchazo en el dedo.
Mientras que para los equipos de salud, se traduce en mayor precisión clínica, mejor uso de las terapias disponibles y un manejo más personalizado de una enfermedad que no tiene cura, pero sí puede controlarse adecuadamente.
“La importancia de tener un diagnóstico precoz es que nos permite evitar complicaciones, hospitalizaciones y cirugías. Por eso es relevante establecer que un paciente con EII mientras antes tenga un diagnóstico, aumenta la probabilidad de mantenerse estable en el tiempo. Si bien tenemos disponible actualmente monitorización llamada calprotectina fecal, esta se demora en dar resultados. Entonces un sistema que sea rápido, oportuno y que pueda hacer cambios es fundamental para nosotros”, explica Paulina Nuñez, gastroenteróloga especialista en EII, de la Clínica Universidad de los Andes y Hospital San Juan de Dios, además de presidenta de la ACTECCU, agrupación científica chilena dedicada al estudio, difusión y tratamiento de la EII, sobre el beneficio de disponer de los datos en el momento del examen.
TECNOLOGÍA AVANZADA
La llegada de este tipo de innovaciones al país ha sido impulsada por el trabajo conjunto entre profesionales de la salud, laboratorios clínicos, asociaciones de pacientes y distintos actores del sector, con un objetivo común: acercar el diagnóstico y el seguimiento al lugar donde ocurre la atención, reduciendo brechas y mejorando la calidad de vida de quienes viven con EII.
“Desde BD estamos ofreciendo diversas soluciones y una de ellas es esta nueva tecnología que marca un antes y un después en el diagnóstico clínico, ya que transforma la toma de decisiones al lado del paciente, combinando tecnología avanzada con facilidad de uso. Su diseño compacto y su interfaz intuitiva lo convierten en la solución ideal para entornos hospitalarios y ambulatorios, donde la rapidez y la exactitud son fundamentales. De este modo permite a los profesionales de la salud tomar decisiones en la propia consulta con el paciente, obtener resultados rápidos y confiables para un correcto diagnóstico y seguimiento”, explica Leticia González, Tecnologa Médica y especialista clínico de Becton Dickinson (BD).
En un contexto donde estas patologías muestran una tendencia al alza[1] y generan un alto impacto en la vida diaria de los pacientes, acortar de semanas a minutos la entrega de resultados no es solo un avance tecnológico, sino una mejora concreta en la oportunidad y calidad de la atención en salud.









