En el marco de su visita ASMAR y la Base Naval de Talcahuano, el Presidente Gabriel Boric conoció en terreno los importantes avances del proyecto Escotillón IV, destacando el desarrollo de la política de construcción naval y recalcando que «estamos modernizando la flota, dinamizando la industria nacional«.
Así, el Mandatario señaló a bordo del «Sargento Aldea», previo a su zarpe rumbo a la Antártica, que «me alegró mucho comprobar que el buque multipropósito en construcción, el «Magallanes», marcha de acuerdo a lo presupuestado, con un 99% de avance en la infraestructura gruesa y un 56% de avance en total«.
Añadió luego que «su botadura debiera producirse a fines del 2026 y luego vienen las pruebas en el mar. Son procesos largos y por eso es importante abordarlas con mirada de Estado, debiera estar listo durante el año 2027, en el segundo semestre«.
Seguidamente se refirió también a la segunda unidad del proyecto, indicando que «Asmar Talcahuano ya comenzó la construcción de un segundo buque que también pasamos a ver, que actualmente tiene un 6% de avance«.
Política de construcción naval
El Jefe de Estado destacó especialmente Escotillón IV, al asegurar que «consolida las capacidades locales en materia de construcción naval, soberanía logística y autonomía de operaciones. A casi un año del lanzamiento y la firma de la política de construcción naval continua que hiciéramos acá en Talcahuano, con la construcción de nuevos buques multipropósitos para la Armada y una gobernanza moderna e integrada, estamos modernizando la flota, dinamizando la industria nacional y reforzando el papel del Estado como articulador de las capacidades tecnológicas e industriales«.
En este contexto, hizo hincapié en que «la política de construcción naval continúa, algo que desarrollamos en nuestro gobierno con el Almirante De la Maza, con la entonces ministra de Defensa Maya Fernández, y hoy día lo continuamos con la ministra de Defensa Adriana Delpiano, con el Comandante Jefe de la Armada Almirante Fernando Cabrera. Debe tener continuidad, insisto, porque es una política de Estado de largo plazo. Estamos pensando en grande, construimos el primer rompehielos en Sudamérica. Estamos profundamente orgullosos de ello y estamos pensando en el largo plazo en construir nuestra escuadra acá en Chile«.
Fortalecer empresas de defensa
En este pensar en grande el Presidente hizo hincapié en que no es una iniciativa aislada, «es parte de la estrategia de fortalecimiento de las empresas de defensa, con el propósito de que contribuyan de manera significativa al desarrollo del país. Eso incluye fortalecer su capacidad de innovación, de asociatividad, de colaboración, de eficiencia y transparencia».
Por ello, fue enfático en asegurar que «el camino que hemos iniciado en ASMAR hará posible que a futuro también ENAER y FAMAE puedan tomar iniciativas similares y, además, las diferentes instituciones de la defensa y el orden puedan colaborar entre ellas y la producción del material de defensa o parte importante de ella la hagamos en Chile con capacidades nacionales».
«El desarrollo de la industria naval no sólo es un gran logro de nuestra ingeniería y de la capacidad industrial del país, sino una poderosa señal de la soberanía nacional y del orgullo nacional. Al mismo tiempo, con este tipo de iniciativas sentamos las bases de un nuevo desarrollo industrial para el siglo XXI, recuperando nuestra industria en Chile, basado en el conocimiento, la innovación, en el desarrollo tecnológico», indicó.









