- Cambios en las declaraciones, un aumento de la fiscalización y nuevos parámetros para el reavalúo de propiedades exigirán a los contribuyentes y a sus asesores tributarios anticiparse para responder de forma adecuada al Servicio de Impuestos Internos.
La próxima Operación Renta ya comienza a tomar forma y mantiene a contadores y especialistas en tributación trabajando anticipadamente frente a las nuevas exigencias del Servicio de Impuestos Internos (SII). La incorporación de nuevas declaraciones juradas, los ajustes normativos derivados de la Ley 21.713 y el fortalecimiento del cruce de datos marcarán el proceso de este año para empresas y profesionales.
Además, en línea con la normativa vigente, que establece la realización de un reavalúo de propiedades cada cuatro años, el organismo fiscalizador ya publicó la resolución que actualiza el avalúo fiscal de los bienes raíces no agrícolas a nivel nacional. Esto, en un contexto en que el proyecto de ley que busca postergar este proceso aún no ha sido tramitado en el Congreso Nacional.
“Entre las principales novedades de este año destacan la creación de nuevas declaraciones vinculadas a operaciones financieras y activos digitales, además de modificaciones en formularios tradicionales como la Declaración Jurada 1887 y la Declaración Jurada 1926. Marzo vuelve a consolidarse como el mes de mayor carga operativa, mientras que la DJ 1959 mantiene un vencimiento excepcional en julio”, explica Claudia Valdés Muñoz, gerente general de BBSC.
Según la especialista en tributación, el desafío de este año no será solo técnico, sino también estratégico. “La consistencia entre registros contables, contratos, movimientos societarios y documentación de respaldo será clave para evitar observaciones”, comenta.
En consecuencia, la Operación Renta 2026 exigirá un alto nivel de trazabilidad y coherencia que obligará a los contribuyentes a revisar sus procesos con mayor rigor. “No basta con cumplir plazos, hoy cada dato debe tener respaldo y alinearse con terceros. El SII está mirando con más detalle que nunca”, afirma Claudia Valdés.
En este escenario, firmas especializadas como BBSC han reforzado sus metodologías preventivas y el acompañamiento integral a sus clientes, con foco en la revisión de registros, el control de consistencia entre las declaraciones juradas y el Formulario 22, así como en la correcta aplicación de los nuevos criterios definidos por el SII.
De cara al cumplimiento tributario 2026, el mensaje es claro: la anticipación, el orden de la información y el apoyo de especialistas se vuelven claves para evitar contingencias y observaciones por parte de la autoridad fiscal.









