
- Organizada por el Centro Cultural La Moneda y la Cineteca Nacional, y con la curatoría de María Paz Peirano y Marcelo Morales Cortés, Cine en Chile. Historia(s) en movimiento se presenta como la muestra más amplia y completa realizada en el país sobre este tema, y abre la temporada 2026 del centro cultural en el marco de la conmemoración de sus 20 años de trayectoria.
Ocho meses después de la primera proyección pública realizada por los hermanos Lumière en París, el cine llegó a Chile, en 1896. Ese primer encuentro con la imagen en movimiento marcó el inicio de una relación que transformaría para siempre la manera de mirar, narrar y comprender el mundo. Más de un siglo después, ese hito es el punto de partida de Cine en Chile. Historia(s) en movimiento, exposición abierta y gratuita que se inaugurará el lunes 26 de enero en el Centro Cultural La Moneda (CCLM), y abrirá su temporada 2026 en el marco de la conmemoración de sus 20 años de trayectoria.
Organizada por el CCLM y la Cineteca Nacional de Chile, y con la curatoría de la antropóloga especialista en cultura cinematográfica chilena, María Paz Peirano, y el periodista e investigador de cine chileno –también director de la Cineteca Nacional–, Marcelo Morales Cortés, la muestra presenta el más amplio y completo recorrido museográfico realizado hasta ahora sobre cine en el país. Reúne más de 500 piezas que datan de 1896 hasta la actualidad –películas, objetos, fotografías, entre muchos otros– provenientes de más de 30 instituciones y colecciones particulares, como el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; museos y cinetecas nacionales y del extranjero; cines como el Normandie y el Porvenir de la Región de Magallanes; universidades que han aportado sus archivos patrimoniales, como UNIACC, Universidad de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Chile; festivales de cine internacional, como los de Venecia, San Sebastián y Valdivia; productoras de la talla de Fábula, Andrea Films, Micromundo y Wood Producciones; y Punkrobot y Equeco, entre los estudios de animación, cine y televisión.
“El Centro Cultural La Moneda ha buscado ser un espacio donde la cultura dialoga con la historia, la memoria y las preguntas del presente, yCine en Chile. Historia(s) en movimiento expresa con claridad ese propósito, ya que invita a entender el cine no solo como una disciplina artística, sino como un lenguaje que ha acompañado los cambios sociales, políticos y culturales del país, y que nos permite volver a mirar nuestra historia desde nuevas perspectivas. En el marco de la conmemoración de los 20 años del centro cultural, esta exposición reafirma nuestro compromiso público, proyectando una trayectoria que entiende la cultura como un espacio de encuentro, reflexión y conversación”, dice Regina Rodríguez Covarrubias, directora ejecutiva del Centro Cultural La Moneda.
A sus palabras se suman las del curador Marcelo Morales Cortés, quien señala que la exposición busca activar en los públicos memorias y afectos vinculados a obras, salas y a los primeros encuentros con los clásicos. “El cine en Chile es reflejo de las distintas formas en que se ha pensado y soñado el país, algo que puede observarse desde sus primeras películas filmadas en Iquique en 1897, hasta producciones recientes como Denominación de origen o Calurosa Navidad, títulos con los que el público se encontrará en la exposición”.
La curadora María Paz Peirano, en tanto, enfatiza cómo el recorrido cruza contenidos que hacen eco en las distintas dimensiones del cine: “por una parte, su condición de industria y espectáculo, es decir, su carácter comercial y su glamour, siempre a la chilena. Por otra, su carácter artístico y el compromiso con su tiempo, incluyendo la posibilidad de hacernos mirar de nuevo y reflexionar, además de reírnos y pasarlo bien”, indica.

Orígenes y consolidación del cine en Chile
La exposición comienza en la sala Andes y continúa de forma cronológica en la sala del frente, Pacífico, y reúne materiales vinculados a las primeras filmaciones realizadas en el país –como las registradas en Iquique a fines del siglo XIX por Luis Oddó, considerado el fundador del cine en Chile, y las de Gabriela Bussenius, la primera directora de cine chileno, en 1917– además de un zoótropo, dispositivos de proyección tempranos y otros registros que revelan las nacientes obras de ficción, entre ellas, Manuel Rodríguez (1910), de Adolfo Urzúa Rosas, y El húsar de la muerte (1925), de Pedro Sienna.
Otras instituciones clave en el desarrollo de la cultura cinematográfica chilena, como el Instituto de Cinematografía Educativa, las revistas de cine –especialmente Ecran–, festivales y cineclubes, también tienen un espacio en la muestra. Las salas de cine, por ejemplo, entendidas como lugares de encuentro y ventanas al mundo, ocupan un lugar central; la exposición recupera la memoria de los públicos y la historia de espacios y barrios emblemáticos marcados por estos espacios, como el Paseo Huérfanos y el Barrio Yungay, e incluye piezas relacionadas a los cines que marcaron generaciones, entre ellos, el Metro, Real, California, Windsor, Nilo, Mayo, Grand Palace, Rex, Santa Lucía y Normandie.
Del mismo modo, la exposición en el CCLM aborda el desarrollo del cine como expresión artística y su relación con los procesos sociales y políticos del país. En este contexto, la muestra reúne hitos y materiales documentales y testimoniales, como registros de ceremonias oficiales de inicios de siglo, tales como paradas militares y eventos deportivos y culturales, visitas de directores y estrellas de cine al país –como Walt Disney–, filmaciones sobre el golpe de Estado de 1973, y películas oficiales producidas por la dictadura y otras realizadas como resistencia al régimen en el exilio.
Dos Oscar y nuevas pantallas: el cine chileno en circulación
El tramo final del recorrido se centra en los cambios que, desde fines del siglo XX, transformaron las formas de producir, circular y ver cine: la televisión, el VHS, y más recientemente las plataformas de streaming. Estos procesos ampliaron el acceso a las obras y facilitaron su circulación más allá de las fronteras. En esta línea, estarán exhibidas las estatuillas de los Oscar, evidenciando el reconocimiento internacional de Historia de un oso y Una mujer fantástica, además de otros objetos icónicos del cine reciente, como la bicicleta utilizada en Machuca y la escafandra de La frontera, entre otros que refuerzan una dimensión material unida al vínculo afectivo y de memoria.
En su conjunto, Cine en Chile. Historia(s) en movimiento propone una lectura del cine como una experiencia cultural compartida, por lo que, además, la muestra incorpora una serie de medidas de accesibilidad que refuerzan la vocación pública del CCLM y su rol para aportar a la democracia cultural, como la adecuación de textos a lectura fácil, audioguías y subtítulos, junto a otros ajustes museográficos diseñados para distintos públicos.
Además de la exposición se realizarán diversas actividades diseñadas para todo tipo de perfiles: entre el 27 y 30 de enero, de 15 a 17:30 horas, se presentará una función rotativa de noticiarios producidos entre 1940 y 1980; el 31 de enero, a las 10:15 horas, en el marco del Día de los Patrimonios en verano, se realizará un recorrido guiado por espacios emblemáticos –entre ellos, las ruinas de los cines de San Diego y el antiguo cine Lido ubicado en la calle Huérfanos, por nombrar algunos–, conectando ciudad, patrimonio y cine; y un taller literario-creativo dirigido a personas mayores focalizado en rescatar testimonios, recuerdos y experiencias relacionadas con el tema.








