Instalación de monitoreo climático en Monte Vinson (Foto INACh).

Un equipo de profesionales del Instituto Antártico Chileno (INACh) en el marco de la XLII Expedición Científica Antártica (ECA 62), logró completar con éxito la instalación de un sensor de cambio climático en la base del monte Vinson, la cumbre más alta del Continente Blanco con 4.850 metros de altura.

La operación se desarrolló con el apoyo del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de Chile, la Dirección General de Aeronáutica Civil y la empresa Antarctic Logistics and Expeditions (ALE).

Este nuevo dispositivo instalado se suma a la «Red de Sensores Observatorio Antártico del Cambio Climático» que desde hace varios años el INACh viene instalando en distintos sectores de la Antártica.

Solo dos días para la instalación

Bastián Oyarce, profesional del INACh, señala que «fue una experiencia desafiante, debido a las complejidades propias de cada punto nuevo al que nos enfrentamos. En un momento fue un poco defraudante darse cuenta de que después de explorar por más de dos horas, los puntos vistos por medio de mapas y fotografías, no cumplían las condiciones para realizar una instalación, por lo que tuvimos que recurrir al plan B en cuanto al punto de instalación, lo que siguió siendo muy bueno, ya que no existía información de forma permanente en el área».

Oyarce subraya que inicialmente tenían siete días para realizar todas las labores previstas, pero debido a que las condiciones cambian tan repentinamente en esa zona, tuvieron solo dos días para realizar la instalación, pues al día siguiente los fueron a buscar para regresar al campamento Glaciar Unión (a 1.000 km del polo sur).

“Tuvimos nubosidad escasa, viento leve y temperaturas bajas, por lo que pudimos trabajar sin parar para completar la estación en el tiempo límite. En el último día, el viento incrementó considerablemente, por lo que la sensación térmica disminuyó bastante. Las demás tareas planificadas no se pudieron completar debido a que el equipo que iba a realizarlas tuvo que volver mucho antes de lo presupuestado, así que no alcanzaron a llegar a los otros puntos”, detalló Oyarce.

Nuevas estaciones

Se espera que en esta temporada se instalen tres nuevas estaciones y, con esto, llegar a dieciocho en el Continente Blanco. La recién instalada en la base del monte Vinson resultó ser la primera de esta campaña.

Los primeros flujos de datos provenientes de esta nueva estación en el monte Vinson se espera que estén procesados y disponibles para la comunidad científica en unos meses más. Sin duda esta información será vital para entender mejor el comportamiento del clima en zonas de gran altitud en la Antártica profunda.

Próximas misiones: despliegue marítimo

El programa de sensores no se detiene y para las próximas semanas se ha confirmado el despliegue de dos nuevos equipos científicos que viajarán al Continente Helado por vía marítima para continuar con la instalación de nuevas estaciones y su mantenimiento.

Un equipo se embarcará en el buque Betanzos (buque de apoyo antártico de la empresa nacional DAP), el cual operará en áreas estratégicas de la Península, mientras que gracias a la cooperación internacional y en un gesto de colaboración científica regional, otro grupo de investigadores se unirá a la expedición marítima de Colombia a bordo del ARC Simón Bolívar.

Estas próximas expediciones permitirán ampliar la cobertura de la red de sensores, asegurando que Chile mantenga su liderazgo en la generación de conocimiento sobre el cambio climático desde el corazón de la Antártica,  mostrando un trabajo mancomunado con el apoyo y la colaboración que proporcionan las Fuerzas Armadas.

Esta temporada antártica ya es la quinta campaña del equipo responsable de la red de sensores y, sin duda, esta instalación representará un hito que no solo ampliará la cobertura científica, sino que también implica afrontar desafíos logísticos extremos.

Publicidad