El sobrevuelo de un avión militar A400M de la Real Fuerza Aérea británica sobre la base antártica argentina San Martín encendió nuevamente las señales de paranoia en Buenos Aires y reavivó viejas tensiones vinculadas a la presencia del Reino Unido en el Atlántico Sur y la Antártida. El episodio genera interrogantes sobre sus implicancias políticas, estratégicas y diplomáticas para la Argentina.
El avión de transporte militar, matrícula ZM413, fue seguido mediante plataformas de rastreo abierto mientras realizaba un sobrevuelo sobre la zona de la Base Antártica Conjunta trasandina, en un sector de cercanía operativa con la base Rothera del British Antarctic Survey (BAS). El episodio fue difundido en redes y, para el vecino país, volvió a poner bajo lupa la proyección logística británica entre Falkland, el sur de Chile y el eje antártico.
La mayor molestia en Buenos Aires surge del recorrido del avión británico: procedente desde Falkland, se dirigió en primer lugar hasta Santiago, donde hizo escala logística la semana pasada en el Grupo 10 de la FACh, para luego ir a Punta Arenas y, desde allí, puso rumbo a la base de Rothera, en isla Adelaida, momento en el que se produjo el sobrevuelo que «alarmó» a los argentinos.
Profundidad logística británica
En medios trasandinos, como Escenario Mundial, se ha señalado que «el trasfondo político-estratégico es conocido: el Reino Unido sostiene en Mount Pleasant (en islas Falkland) un dispositivo militar permanente que incluye defensa aérea, vigilancia, movilidad táctica, y capacidad de despliegue rápido, con el A400M como multiplicador logístico. En paralelo, la infraestructura regional —aeropuertos, servicios de tránsito, apoyo en tierra— actúa como elemento de continuidad operativa sin necesidad de que Londres establezca bases externas formales en Sudamérica. Esa combinación produce un efecto de “profundidad logística” para el despliegue británico en el Atlántico Sur».
«La sensibilidad aumenta cuando la operación se vincula a terceros países que, en foros internacionales, respaldan resoluciones que llaman a reanudar negociaciones por Malvinas (sic), pero al mismo tiempo aparecen como nodos funcionales para el sostenimiento del despliegue del Reino Unido«, se añade.
Rothera y la actividad antártica chilena
Cabe recordar que la base británica Rothera se ha transformado en un sitio estratégico también para Chile, que utiliza su pista aérea de forma frecuente como punto de tránsito rumbo a la Estación Científica Glacial Unión.
De hecho, resultó fundamental en la preparación y concreción de la operación Estrella Polar III a principios de enero de 2025, que llevó al Presidente Gabriel Boric al Polo Sur.









