La agencia oficial de China, Xinhua, publica una suerte de balance 2025 de las relaciones comerciales con América Latina y es relevante lo que informa sobre el Puerto de Chancay que sin duda a repercutido en los puertos chilenos

Como proyecto importante de alta calidad en la construcción conjunta de la Iniciativa de la Franja y la Ruta entre China y Perú, el puerto de Chancay se inauguró el 14 de noviembre de 2024.

La red de rutas y coordinación portuaria centrada en Chancay está remodelando el panorama logístico entre la costa oeste de Sudamérica y Asia Oriental.

Reducción de viaje en más de 20 días desde Perú a Asia

Según datos oficiales de Perú, tras la puesta en funcionamiento del puerto de Chancay, el tiempo de transporte desde Perú a Asia se redujo de unos 35 días a aproximadamente 23, disminuyendo significativamente los costos logísticos.

Paralelamente, según estadísticas de la Aduana de Shanghai, desde la apertura de la primera ruta directa «Chancay-Shanghai» el 18 de diciembre de 2024 hasta el 18 de diciembre de 2025, el valor acumulado de importación y exportación en el puerto de Shanghai a través de esta ruta alcanzó los 5.570 millones de yuanes (unos 783 millones de dólares), con un volumen de 205.000 toneladas de mercancías.

El ciclo de transporte marítimo se redujo de 35-40 días a unos 23 días, ayudando a las empresas a ahorrar más del 20 por ciento en costos logísticos.

Los productos agrícolas frescos se beneficiaron notablemente. En los primeros once meses de 2025 el valor de las frutas peruanas importadas por el puerto de Shanghai fue de 2.580 millones de yuanes (unos 363 millones de dólares), con un aumento interanual del 117,4 por ciento.

Un canal transpacífico más estable y controlable permite que cerezas chilenas y arándanos y paltas peruanas arriben de mejor manera durante los peaks de consumo festivo en China, aprovechando plataformas como la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE, siglas en inglés) para conectar producción y ventas, facilitando que más pymes y cooperativas locales accedan con menores pérdidas al gran mercado chino.

Para América Latina esto no solo significa «vender más rápido», sino también una importante vía para fortalecer su capacidad de exportación diversificada y reducir la dependencia de un solo mercado, en un contexto de crecientes riesgos geopolíticos y volatilidad externa.

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