El Banco Central dio a conocer el informe Cuentas Nacionales, dando cuenta que la actividad económica registró una desaceleración de 0,1% mientras que el PIB registró un aumento de 1,6% en el tercer trimestre de este año.
El resultado se explicó por el aumento de la demanda interna, que presentó una variación de 5,8%, impulsada por la inversión y el consumo.
El tercer trimestre registró un día hábil más que el año anterior, con un efecto calendario de 0,2 puntos porcentuales.
La expansión del PIB fue explicada, principalmente, por el comercio y los servicios personales y empresariales.
En contraste, la actividad minera retrocedió, compensando en parte el resultado anterior.
La actividad económica registró una desaceleración de 0,1% respecto al trimestre anterior, incidida, principalmente, por la minería.
Este efecto fue parcialmente compensado por un aumento en el margen de los servicios y el comercio.
Desde la perspectiva del gasto, el incremento de la actividad económica se sustentó en una mayor inversión y consumo, siendo compensando parcialmente por las exportaciones netas.
Consumo de hogares
El consumo de los hogares se expandió 2,9%, con alzas en todos sus componentes; la principal incidencia se registró en el consumo de servicios, donde destacó el mayor gasto en salud, restaurantes y hoteles, y transporte.
Le siguieron en contribución los bienes no durables que presentaron mayores compras de vestuario y alimentos.
El consumo de bienes durables fue incidido, principalmente, por las ventas de productos tecnológicos.
Inversión
La inversión aumentó 16,1%, impulsada tanto por la formación bruta de capital fijo (FBCF) como por la variación de existencias.
En efecto, la FBCF creció 10,0% producto de una mayor inversión en equipos de transporte –camiones y buses– y en maquinaria y equipo eléctrico y electrónico.
En menor medida, el componente de construcción y otras obras también aportó al resultado, liderado por las obras de ingeniería.









