La ya paranoia argentina por tener F16 y equipararse a Chile no tiene límites y el ministro de Defensa de ese país, el que gusta disfrazarse con tenidas militares, Luis Petri dio rienda suelta a la imaginación y a la puesta en escena para un show en el que mostró un sistema de armas para los viejos F-16 (dados de baja por Dinamarca) y que monto en el único avión que les llego y que nunca volará.
El repetido Show de Petri
Este show lo viene repitiendo desde la llegada del aparato estático el pasado 16 de diciembre y luego hizo otro show el 19 de febrero pasado y ahora este 25 de febrero volvió a repetir el show anunciado un supuesto hipermoderno sistema de armas.
“Hoy, es un día de grandeza para la patria porque estamos dando un paso firme en la reconstrucción de nuestra defensa: en esta base se elevarán los tan esperados F-16; los cazas con los que recuperamos nuestra capacidad supersónica y que nos proyectan hacia una nueva era”, arengó el ministro Petri.
“Con la presentación de este primer caza que tienen frente a ustedes damos un paso trascendental en la política de Defensa que llevamos adelante en el gobierno del presidente, Javier Milei”, volvió a repetir como en las dos ocasiones anteriores el ministro que -tenemos que recalcarlo- es un rabioso antichileno.
Demagogia armamentista
Sin duda alguna lo que hace Petri no es mas que la más burda demogocia armamentista con sus arengas repetidas.
«Estamos en la era en la que dejamos de confiar nuestra integridad a la buena voluntad ajena. La era en la que entendemos que una nación que no puede defenderse está condenada a ser sometida», vociferó.
“La defensa nacional no es un gasto sino la inversión más importante que podemos hacer para garantizar nuestro futuro”, sentenció el ministro.
Sistema de Armas Supersónico
En esta puesta en escena Petri no escatimó en elogios y rimbombantes conceptos para el equipamiento que tendrán sus viejos aviones:
“Este Sistema de Armas Supersónico es la adquisición aeronáutica militar más importante de los últimos 40 años. El F-16 es mucho más que un avión de combate. Es el símbolo de una decisión estratégica: recuperar la capacidad disuasoria que nunca debimos perder”, gimoteó Pietri,
«Los aviones F-16 están entre los mejores del mundo. Con ellos, reparamos el daño profundo que dejó el abandono en el que nos metió el kirchnerismo. Desde hoy terminamos con la ingenuidad del kirchnerismo de pensar que un país puede crecer sin proteger su territorio”, sentenció.