Los consumidores de varios países europeos han visto cómo aumentan los precios de los productos frescos (frutas verduras principalmente).
La causa del aumento son las medidas restrictivas para luchar contra la pandemia impuestas en todo el continente, que complican la producción, retrasan el suministro y aumentan la demanda.
En Alemania, el precio de los productos frescos aumentó casi 10% en abril, según AMI, una consultura especializada en mercados agricolas.
Las hortalizas, en particular, subieron casi 30%, debido sobre todo al brócoli y la coliflor, procedentes de España y Francia.
En Francia, la asociación de defensa del consumidor UFC-Que Choisir constató un aumento promedio del 9% del precio de las frutas y hortalizas desde el inicio de las medidas de confinamiento, a mediados de marzo.
En Polonia, donde los agricultores se enfrentan a una grave sequía, el precio de las manzanas se duplicó en un año. «Los precios aumentan cada día», confirma Grazyna, una jubilada polaca en Varsovia.
Cierre de fronteras
Este aumento se debe, principalmente, al cierre de las fronteras que impide la llegada de mano de obra temporaria suficiente para la recolección de las cosechas en los países productores, y agrava las dificultades del suministro internacional, reporta un cable de AFP.
«Se ha vuelto mucho más difícil trasladar un producto de un país a otro», afirma Kristjan Bragason, secretario general del sindicato europeo de agricultura Effat.
Los precios también se ven impulsados hacia arriba por un aumento de la demanda global de productos frescos, mientras que el cierre de restaurantes, cafés y cantinas empuja a los europeos a cocinar en sus casas.